Adopción de Nicolás

Comienza el camino

Adoptar un niño, elegir esta maravillosa forma de ser papas no ha sido nuestra primera elección. Intentamos, como la mayoría de las personas, el camino biológico, como forma lógica de sentirse progenitores. Hicimos miles de pruebas y montones de tratamientos para conseguir que un ser humano nos llamase mamá y papá. No sabíamos, ingenuos de nosotros, que el destino, Dios o lo que sea nos tenía otro camino preparado.

Nuestro primer acercamiento a la adopción fue en octubre del 2007, quien nos iba a decir que un mes después nacería nuestro hijo e íbamos a estar durante un año y 5 meses buscándonos mutuamente.

La decisión del país en nuestro caso fue un poco por azar. En el departamento de adopciones de la Xunta de Galicia, poco se mojaron y lo único que decían es que era difícil en cualquier sitio. Acudimos a una asociación por referencia de una familiar y allí nos explicaron la situación de varios países y en concreto de Ucrania nos dijeron que era mucho más rápido que en otros sitios. Nadie nos contó que también es un país con un sistema de adopción muy irregular y que si bien a la mayoría de la gente le va bien, hay gente que lo pasa bastante mal.

Al final decidimos decantarnos por Ucrania y hacer el expediente por libre, con ayuda de internet. Bendita elección.

Realizar el expediente

¡vaya lío!. Sellos, firmas, apostillas, notarios varios, plantillas para no variar ni una palabra...Estos del departamento de adopciones ucranianos son más cuadriculados que el cubo de Rubick, pero todo se hace con ilusión. Para colmo los papeles caducan cada seis meses y es fácil que haya que repetirlos por lo menos una vez o dos, dependiendo de cuando abre el registro en Kiev o que haya que cambiar algún documento porque cambian las normas cada dos por tres. Cartas a Madrid, a Santiago, a Coruña...Son las cartas que envió a la cigüeña para que me lleve a ti.

Elegir el facilitador

Una vez que sabes quien es, si tienes referencias de otros padres, todo es mucho más sencillo, pero no fue nuestro caso. Nosotros no sabíamos de nadie y todo fue buscando en foros y a través de internet. Cómo internet es un utilísimo pero poco tangible, nos dio muchísimo miedo, gracias a Dios, tuvimos muchísima suerte porque una vez llegado a allí dependes del traductor-facilitador para moverte con las distintas administraciones que allí no es cosa fácil.

Registro

Han pasado muchos meses...ahora cuando miro al pequeño Nicolás, todo este tiempo pierde importancia, pero el tiempo de espera hasta que te registras, se hace largo. El foro de adopción en Ucrania no ayuda mucho a la tranquilidad, porque al que le va bien no se le oye, si no al que tiene problemas y está enfadado. Por eso decido entrar solo para recabar información útil.

Uno desea que todo esté en su sitio, que cada papel esté con sus sellos y firmas determinados y que nos den fecha, día y mes para viajar a Kiev.

Pues bien, Después de la espera llega ese día. Te revisan la documentación, la estudian durante 10 días los especialistas (psicólogo, abogado y médico) y te dan fecha para viajar. ¡Qué nervios! ¡Por fin! No pasan los días para ir a buscarte. ¡Qué miedo y qué ilusión!

Vuelo

Nos recogió en Kiev, Georgy, nuestro facilitador, en el aeropuerto. Nos llevó al departamento en la plaza de la independencia, que es como la plaza Mayor de Madrid. Desde allí moverse es muy fácil. En los subterráneos hay self-services para comer y tiendas de todo tipo. Es interesante llevar un teléfono liberado y comprar una tarjeta allí. También hay que comprar el primer día agua. De todos modos Georgy se encarga de estos detalles una vez allí.



Opera de Kiev



Museo de Segunda Guerra Mundial de Kiev

Primera cita

A los españoles nos hacen subir solos la primera vez, porque hay una funcionaria que habla español. La gente es muy dulce en Ucrania, pero la prioridad del departamento son los niños y no los padres e intentan dar salida a niños con algún problema y los expedientes en esta primera cita suelen ser un poco desalentadores.

Entre las cinco fichas que nos enseñaron, había una niña con problemas que nos parecieron poco importantes y nos decidimos a visitarla.

Viaje a Jarkiv

Después de recoger el permiso en el departamento de menores viajamos a Jarkiv. El viaje fue por la noche y en tren. Al llegar fuimos a recoger el permiso de la visita a la inspectora y nos pidió que decidiéramos durante esa mañana porque era viernes.

Al llegar al centro, la directora nos dijo que le parecía que la niña no oía, después nos la trajeron. Una monada, pelirroja de añito y medio. Pequeñita y preciosa. Era una niña tan espabilada que no sabíamos si oía o nos veía hacer ruidos y estuvimos un buen rato intentando discriminarlo.

La llevaron a comer y nos devolvieron. Algo me decía en el alma que aquella niña no era para mí.

Nuestro facilitador tramitó rápidamente hacerle una prueba de oído interno. La hicimos. Efectivamente la niña no oía, pero la doctora nos dijo que con una operación en España la niña podría oír. Nuestro facilitador siguió preguntando y nos dijo:” nos vamos” sin más explicaciones. Después nos explico que el electroencefalograma no era normal del todo y que no íbamos a llevarnos un niño enfermo.

Nosotros confiamos en él.

Al día siguiente fimos a hacer un papel en el notario para solicitar la segunda cita.

Nos tocó esperar unos 12 días. Nos toco esperar unos 12 días. Nos aconsejaron que era lo mejor, para que entraran fichas nuevas. Así lo hicimos. El tiempo lo aprovechamos bien. Conocimos a otras parejas, a una en especial, que siempre llevaremos en el corazón y nos dedicamos a conocer Kiev que es una ciudad que merece mucho la pena. Museo de la guerra, museo de arte ruso y occidental, mercado en la calle San Andrés., avenida Krishatick, etc.

En Kiev se come a buen precio y la gente es muy agradable y educada.

Segunda cita

Aquí empezó todo, Nicolás, que montón de veces recreo este momento. Como no! De los más importantes de mi vida! Quedamos con Georgy y subimos a la oficina, otra vez el mismo sistema y empiezan con las fichas de niños enfermitos, entre ellas había algunos con pequeñas enfermedades y a tu papi le gustaste mucho en la ficha y a mi me encantaste y preguntamos y preguntamos y Georgy preguntaba y preguntaba y así llegué a la conclusión de que eras nuestro niño e iríamos a conocerte.

Viaje a Zaparigya

Recogimos el permiso y cogimos el tren para Zaporigya. Esa noche mucho recé en el vagón que estuviese sanito pero el corazón me decía que serías nuestro niño. Por la mañana recogimos el permiso en la inspectora y nos dirigimos al orfanato.

Conocer a Nicolás

Nos entrevistamos con la directora del centro, que nos remitió a la doctora que sería la encargada de explicarnos con detalles u expediente médico.

Eran cositas de poca importancia, bronquitis, pies planos, cosas curables en España.

Después fuimos a conocerte. Las emociones son difíciles de poner en un papel pero creo que fue el día más importante de mi vida. Te sacaron y yo pensé: “¿este tan bonito para mí? Eran 6 años de esfuerzo y tratamientos, de peleas por ser padres y tu eras muchísimo mejor de lo que habíamos soñado. A partir de aquí todo fue lo mejor que nos ha pasado.



Orfanato Solecito de Zaparozie

Comenzamos a visitarlo por las tardes de tres a seis. Cuando hacía bueno, salíamos al jardín y así comenzamos a andar, a probar nuevos sabores, a saber lo que era un gato, una paloma, a tocar los arboles y a observar el movimiento de las hojas con el viento. Eramos los más felices. Contigo entró la felicidad en nuestra vida.

El juicio

Que las cosas no están bien en Ucrania es sabido, que el gobierno funciona mal se sabe, pero que haya que pagar al juez nos parece increíble a nosotros. Pero así funciona allí. Suerte que nuestro facilitador intento que fuese lo menso posible. El juicio fue muy emocionante. El juez nos pregunto varias cosas sobre nuestra ciudad y el cuidado del niño y. Salieron a deliberar y nos nombraron: a su papa como padre, a mí como madre y a Nicolás como hijo nuestro. Salimos emocionados y cansados debido a la tensión. Seguimos con la rutina de las visitas hasta el día en que estuviese preparada la sentencia y por fin llegó el día de la sentencia. La recogimos y fuimos a la ciudad donde nació el niño a cambiar su partida de nacimiento. Ahora mismo constamos como sus padres allí, pero nos quedamos con los datos por si algún día el peque quisiese esa información. Al día siguiente recogeríamos a Nicolás.

Sentencia y recogida del peque

Que día!! Recoger a Nicolás!!

Sentirlo en mi casa, verlo dormir, achucharlo a cualquier hora, darle de comer y de cenar y por su puesto hacerlo muy feliz. Ir a buscarlo fue de lo más emocionante, no porque hubiese ocurrido nada, si no porque fue recoger a nuestro hijo, siendo muy difícil de explicar lo que se siente, sin empezar a decir cursiladas. Solo puedo decir que nos sentimos llenos y felices. Muy felices. El facilitador también estaba muy contento por nosotros y le dimos las gracias, por habernos ayudado y el dijo que la adopción era para los valientes y así es.

Días felices!!

Los días en Zaparillia con Nico en el apartamento fueron felices y agotadores porque se despertaba a las 5 de la mañana como un reloj. Nosotros estábamos agotados pero todo era muy intenso, muy bonito y no nos cansábamos de mirarlo, observarlo y achucharlo, porque es una monada.

Hubo mucho papeleo estos días, porque decidimos quedarnos en Zaporigia hasta casi el final y hay que tramitar un montón de cosas como su pasaporte, impuestos, etc.

Viaje a Kiev

Regresamos a Kiev 2 días antes del ansiado regreso a España. Allí fuimos a la embajada española a buscar el visado del niño. La embajadora fue muy amable y solucionamos todo en una mañana.

Vuelo

Al salir de Kiev nos revisaron con mucho detenimiento la documentación por si todo estaba en regla y por fin cogimos el avión hacia Madrid vía Praga de vuelta. Llegamos 2 y regresamos 3 cargaditos de ilusión, experiencias y una vivencia que nos acompañara el resto de nuestras vidas. Ahora pedimos a Dios salud para seguir disfrutando de nuestro niño.



Ya en casa

Postadopción de Nicolás

Introducción

Hace ya unos tres meses que Nicolás ha llegado a nuestra casa y parece una vida. Me parece muchísimo tiempo y un mundo. Mágicamente, nos hemos incorporado a una nueva forma de vida y ahora somos un grupo de tres, para todo y esperemos que siga siendo así hasta que una guapa e inteligente pelandrusca nos lo robe de por vida allá por los veintipico. Mientras tanto disfrutamos y trabajamos esta maravillosa aventura de ser papás y como repito muchas veces hasta el empalago, yo sabía que ser padres era bonito, por eso peleé tanto, pero vivirlo supera todas las expectativas.

Es difícil explicar a los que no lo desean lo bueno de ser padres. Yo les hablo de los madrugones a las seis de la mañana, de la cantidad de ropa que hay que planchar, de la falta de tiempo libre, de la capacidad de captación de atención y energía que tiene un niño y en fin que entiendo que como dice mi hermano—deja deja, si busco sensaciones me tomo una cerveza—pero es que lo bonito solo se resume a sensaciones. Una risa, una mirada, notar que se fortalece, que crece, que nos quiere, que canta, que sabe que nuestra casa, ya va a ser su casa, todo eso es impagable y aunque tengo el sueño atrasado desde casi el día que nos lo dieron, y en algunas ocasiones me gustaría irme tres días al caribe, ya no podría pasar ni una noche tranquila sin saber que se siente feliz y bien. Son los secretos del amor y una dopción es una maravillosa historia de amor.

Llegada a España

El día del vuelo se nos hizo un poco largo porque salimos de Kiev a las seis de la mañana y llegamos a Santiago, donde venían a recogemos a las 10 de la noche, pero lo llevamos bastante bien y Nicolás llegó contento y se fue a los brazos de todos y beso a todos y nuestras familias se quedaron encantadas con lo sociable que era el pequechiño, como decimos en esta tierra.

Los siguientes días fueron un caos, visita para aquí, visita para allá. La acogida fue tan buena, que hasta un poco agobiante. El contraste con este mundo rico y consumista es como un choque despues de dos meses y en una semana nuestro pequeño tiene más cosas y ropa que todos sus compañeros de su departamento. Nos acordamos mucho de los niños de allá.

He de decir que el niño tenia unos horarios totalmente diferentes a los nuestros y que su hora de levantarse eran las 4 hora española y hasta que se lo fuimos cambiando estabamos todos agotados. La forma de hacerlo fue ser muy estrictos con las horas e ir ganando tiempo poco a poco, es decir, empezamos acostándolo a las 8 de la noche durante 15 días, a los 15 días le ganamos media hora y así hasta que cuando nos dimos cuenta teníamos un horario de niño Europeo y dormía la siesta como hacen los vecinos.

Es increíble la capacidad de aprendizaje de los niños. La cabecita de Nicolás incorporaba datos nuevos continuamente. El trabajo consistía en:

Quitarle la pequeña ansiedad de comida que traía. Durante un mes mas o menos andaba siempre con una galleta en la mano y poco a poco se le fue quitando la obsesión con la comida, hasta que actualmente tenemos que perseguirle para que se acabe la merienda y ya sabe que puede elegir y que existen sabores y que siempre hay comida a sus horas.

Que ganase confianza en sí mismo- Lo conocimos con carácter y siempre lo ha tenido, pero cada vez se siente mas seguro y tranquilo. Tuvo un pequeño bache porque lo ingresaron por una pequeña fiebre y con la neura de gripe A nos aislaron durante tres días, hasta que llego el resultado, pero es muy niño muy alegre que canta con su media lengua, que baila, que se comunica a su manera y pide caprichitos, es graciosisimo como nos explica que tiene hambre o quiere dormir con señas y como se enfada si no se lo conceden.

Que ganase confianza en nosotros. La adaptación fue muy buena desde el principio, pero durante el primer mes y sobretodo por tanta gente nueva mirándole, no quería separarse de nosotros. Ahora ya diferencia quien es familia, quien amigo y quien recién conocido y los besos ya no están de oferta. Cada vez tiene mas claro que le vamos a cuidar y que le queremos mucho.

Revisiones médicas. Por suerte excepto un par de cosillas poco importantes todo nos ha dado bien, pero la verdad es que hasta que nos dieron los primeros resultados de las analíticas, no respiramos tranquilos. Le hemos hecho revisiones de todo y hemos ido a 4 especialistas por suerte nada de importancia y Nicolás es un niñito sano, aunque ha sido un rollo tanto médico seguido.

El lenguaje. Este es nuestra cuesta arriba, Nicolás avanza mágicamente en todo. Lejos queda ya en tres meses sus problemas de psicomotricidad. Cuando lo conocimos no andaba, porque no salía al exterior y pasaba el día como en un corralito grande, no cogía objetos con las manos, le caía las piezas de un juego infantil y, me emociono cada vez que lo recuerdo, no había visto ni un árbol, ni un perro,. Nuestro niño 3 meses después sube y baja del sofá, corre hace puzzles de encajar fichas grandes, juega con juguetes con botones, abre cajones, puertas, incluso lo encontramos un día encima de la mesa. Explora y toca todo lo que se le ponga por delante, ha aprendido a soplar, a dar besos, en fin a miles de cosas pero en el lenguaje va despacito. Dice unas 5 palabras, en realidad ha dicho muchas mas expontaneamente y por repetición, pero que diga con asiduidad unas 5 ó 6. No nos preocupa demasiado porque hasta los fonemas son diferentes al ucraniano y aun no tiene los 2 años.

Afectivamente Nicolás es un niño feliz, incluso creo que nos estamos pasando y sé esta haciendo caprichoso, y a nosotros nos ha dado lo mejor que se puede tener en la vida, que es la felicidad de su abrazo o su risa al comerle la barriga o sus besitos. Solo pido a Dios salud para él y que lo veamos envejecer.